Espíritu Fresco
Pastores Espíritu Fresco

Conoce a Nuestros Pastores

Un equipo pastoral que sirve con amor, fe y excelencia, dedicados a pastorear y levantar nuevas generaciones para Jesús.

Un Equipo Pastoral

Fundadores de Espíritu Fresco
Pastores Daniel Cortés y Wendy Juliana Londoño
Pastor Daniel Cortés

Daniel Cortés

Pastor Principal & Fundador

Nacido en Itagüí, Antioquia, es un hombre apasionado por Dios y por su generación. Es Administrador de Empresas, profesional en Publicidad y Marketing Internacional. Obtuvo el grado de Bachelor en Estudios Bíblicos y un Graduate en Teología en el North Carolina College of Theology, y es Comunicador Social del Politécnico Grancolombiano. Además, es presidente de la Fundación FAEF.

Ha dirigido programas televisivos en el canal Cosmovisión, entre ellos Espíritu Fresco TV, y ha participado en canales regionales como TeleEnvigado, llevando siempre un mensaje de fe y esperanza. Desde los 16 años sirve como conferencista cristiano, habiendo viajado por diferentes ciudades y países compartiendo el fuego del Espíritu Santo.

Es además autor de tres libros: “Amigos por Siempre” (2013), “De las Cenizas al Fuego” (2025) y “En un mundo en crisis de identidad” (2026), obras que reflejan su corazón pastoral y el profundo deseo de ver a cada creyente encendido en el fuego del Espíritu Santo.

Presidente Fundación FAEFProfesor CPN Colombia 2023-2024Conferencista internacional
Pastora Wendy Juliana Londoño

Wendy Juliana Londoño

Cofundadora

Mujer creyente, amorosa de Dios, técnica auxiliar administrativa con diferentes diplomados en teología. Cofundadora de la Iglesia Espíritu Fresco junto a su esposo Daniel. Juntos forman un equipo pastoral que sirve con amor, fe y excelencia, dedicados a pastorear y levantar nuevas generaciones para Jesús.

Técnica auxiliar administrativaDiplomada en TeologíaEquipo Pastoral

“Más allá de los títulos académicos, logros o viajes, el Pastor Daniel afirma con convicción que su mayor honor es ser hijo de Dios. Su vida y ministerio, junto a su esposa Wendy, se resumen en una pasión: encender corazones en el fuego del Espíritu Santo, restaurar familias, levantar generaciones y extender el Reino de Dios con poder y amor.”

Nuestra Historia

El nacimiento de una visión

El Llamado

El Pastor Daniel Cortés atendió al llamado de Dios a la edad de 13 años. A sus 19 años fue ordenado como pastor, y desde entonces Dios le habló en repetidas ocasiones sobre comenzar una obra. Durante su adolescencia y juventud guardó esa promesa, esperando el tiempo indicado para dar inicio al ministerio que el Espíritu Santo había depositado en su corazón.

El Proceso

En medio de uno de los procesos más desafiantes de su vida ministerial, mientras era formado por el Espíritu Santo, comprendió que había llegado el momento de obedecer y comenzar la obra que Dios le había encomendado. En sus emociones, pensó en hacerlo en las ciudades de Cartagena o Bogotá, e incluso consideró mudarse a Chitré, Panamá, donde junto a su esposa Wendy visitaron y oraron por esa tierra. Sin embargo, aunque Daniel estaba emocionado por irse a Panamá, Wendy no sentía paz en su corazón, pues sabía que ese no era el lugar al cual Dios les estaba llamando.

La Confirmación

Finalmente, Dios confirmó en sus corazones que la obra debía iniciar en su propia ciudad: Medellín, Colombia. Allí, en medio de una fábrica, en un pequeño espacio que acondicionaron con esfuerzo, nació lo que hoy conocemos como Iglesia Espíritu Fresco. Al principio utilizaban parte del local y extendían una carpa hasta la calle para ubicar a las personas. Daniel sabía que estaba obedeciendo la voz de Dios, aunque al inicio quiso evadir esta realidad.

La Iglesia Portátil

El viernes 7 de julio de 2017 realizaron su primera reunión oficial. Desde entonces comenzaron a reunirse cada fin de semana, montando y desmontando tarima, sonido, carpas y telones que separaban la iglesia de la empresa donde se congregaban. Esa etapa, aunque demandante y agotadora, estuvo marcada por la gracia de Dios y por un crecimiento evidente en la congregación. Espíritu Fresco se convirtió en una iglesia portátil, y pronto nació la oración constante de pedirle a Dios un lugar propio donde establecerse.

La Prueba

Cuando llegó la pandemia, la congregación atravesó uno de sus mayores desafíos: después de esa temporada difícil, solo quedaron 15 personas. El Pastor Daniel afirma que allí fue donde realmente comenzó la iglesia, pues fue un nuevo inicio desde cero, con personas nuevas, en una nueva ubicación más al sur de la ciudad. Ese tiempo marcó un renacer para la visión y reafirmó que el Espíritu Santo sigue siendo el Pastor principal de Espíritu Fresco.

Espíritu Fresco Hoy

Actualmente, la Iglesia cuenta con personería jurídica y registro nacional como entidad religiosa. Además, está vinculada con un ministerio de respaldo internacional y tiene el acompañamiento de sus pastores y un equipo de mentores que rodean, cuidan y acompañan este ministerio, asegurando cobertura, dirección espiritual y un caminar saludable en el propósito de Dios.

La Visión

Espíritu Fresco es una iglesia nacida en el corazón de Dios, levantada en medio de pruebas y nuevos comienzos, para ser un río de presencia y restauración en la ciudad de Medellín y hasta lo último de la tierra.

Nuestros Fundamentos

Lo que nos sostiene

“Pero benditos son los que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza. Son como árboles plantados junto a la ribera de un río, con raíces que se hunden en las aguas. A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto.”

Jeremías 17:7-8 (NTV)

Este es el texto bíblico clave que Dios nos dio como Iglesia. Aunque el nombre Espíritu Fresco suena contemporáneo, tiene un significado mucho más profundo.

En hebreo, la palabra “aliento” es neshamah, que se traduce como espíritu. En griego, Espíritu Santo proviene de pneuma, cercana al hebreo ruah, que significa “soplo” o “viento”. Somos un lugar donde nuestro espíritu siempre está refrescándose.

Así como los árboles con raíces profundas junto a un río nunca se secan, nosotros vivimos verdes y fructíferos cuando estamos junto a las aguas de la presencia de Dios. En la Biblia, el agua es un símbolo del Espíritu Santo (Juan 7:37-39, Isaías 44:3, Salmo 1:1-3).

Para permanecer plantados junto a las aguas y mantener nuestro espíritu fresco, cultivamos cuatro características esenciales.

Lo Que Creemos

Fundamentos y fe

La Trinidad

Mateo 28:19

Creemos en un solo Dios que se revela como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Tres personas, un mismo Dios, perfecto en amor y unidad.

Jesucristo

Juan 14:6; 1 Corintios 15:3-4

Jesús es el Hijo de Dios, nuestro Salvador. Murió en la cruz, resucitó al tercer día y hoy nos ofrece vida nueva y eterna.

El Espíritu Santo

Juan 14:16-17; Hechos 1:8

Es nuestro compañero diario: nos llena, nos guía, nos fortalece y nos capacita con dones para servir.

La Biblia

2 Timoteo 3:16-17

La Palabra de Dios es nuestra guía de vida. Fue inspirada por el Espíritu Santo y nos enseña a vivir con propósito y esperanza.

La Iglesia

Hechos 2:42-47

Más que un edificio, somos el cuerpo de Cristo en la tierra, llamados a amar, enseñar, servir y extender el Reino.

La Salvación

Efesios 2:8-9

No se gana por méritos. Es un regalo de gracia recibido por fe en Jesús, que transforma nuestra vida desde adentro hacia afuera.

Confiar en Dios

Jeremías 17:7-8

Nuestra fe y esperanza están puestas en Jesús. Somos como árboles plantados junto a corrientes de agua, que nunca se secan.

Meditar en la Palabra

Salmo 1:1-3

Leer, recordar y aplicar la Biblia día y noche nos mantiene firmes junto a las corrientes de agua y nos hace dar fruto en todo tiempo.

Vivir en Santidad

Salmo 1

No se trata de legalismo ni de juzgar a otros, sino de caminar en arrepentimiento verdadero y en el amor restaurador y perdonador de Dios.

Adorar en Espíritu y Verdad

Juan 4:24

Nuestro espíritu es como una antena que se conecta con Dios. A través de la adoración nos mantenemos unidos a la fuente de agua viva.

Las Ordenanzas

Mateo 28:19; 1 Corintios 11:23-26

El Bautismo en agua: nuestra forma pública de decir 'decidí seguir a Jesús'. La Cena del Señor: recordamos el sacrificio de Cristo.

La Gran Comisión

Mateo 28:19-20

Nuestra misión es compartir el mensaje de Jesús y hacer discípulos en todas partes, llevando su luz y amor a cada rincón del mundo.